Review de Diablo IV, ¿vale la pena comprarlo?

Ya hemos dedicado un artículo sobre su beta abierta donde podéis encontrar información sobre el juego y sus requisitos, y ya por fin podemos hacer una review de Diablo IV y todo lo que trae. Aquellos que hayáis tenido la oportunidad de probar el juego ya sabréis más o menos de que trata. Aunque no ha habido grandes cambios desde la beta, si es cierto que Blizzard ha hecho caso a las quejas de la comunidad y ha cambiado algunas cosas, sobretodo cambios de balance para equilibrar algo más las distintas clases y cambios en el diseño de algunas dungeons.

Si queréis ver la lista con todos los cambios la podéis encontrar en la web oficial de Blizzard. En cuanto al juego, aunque es bastante continuista y hace todo lo que se puede esperar de un Diablo, lo hace de una manera excelente. Sin intentar reinventar nada incluye algunos pequeños cambios para mejorar la calidad de vida del jugador que hacen al juego más disfrutable y accesible a las nuevas generaciones sin dejar de lado la fórmula original.

¿De qué trata Diablo IV?

Diablo IV

Diablo IV es un ARPG que se juega con vista isométrica en la que podremos elegir entre distintas clases, todas con objetos y jugabilidades distintas. Su mayor punto fuerte es evidentemente su altísima rejugabilidad. Ya no solo cada clase es distinta, además todas cuentan con múltiples objetos que cambian la manera de jugar. El combate y jugabilidad de Diablo IV son mejores que nunca, haciendo extremadamente disfrutable rejugar el juego con todas las opciones que este ofrece. El juego está bien estructurado y su grindeo es disfrutable y entretenido. El endgame tiene múltiples horas de contenido extra, especialmente gracias al PvP.

El juego se centra mucho en la rejugabilidad, dándo múltiples opciones en los árboles de habilidades y objetos que cada clase se puede hacer. Esto da lugar a una gran cantidad de estilos de juego, cosa que siempre ha sido el punto fuerte del género, pero llevado la extremo. Aunque los de Blizzard no se han roto mucho la cabeza intentando innovar el género, Diablo IV tiene los cimientos muy bien plantados, cosa que da lugar a un juego extremadamente bien diseñado y balanceado.

¿Cuánto dura Diablo IV?

Estamos ante un juego que ofrece una campaña de 35 horas. Sin embargo, con su inmensa rejugabilidad y cantidad de contenido supera las 70 y 80 horas fácilmente sin hacerse repetitivo. Aunque en la beta había varios bugs, algunos se han ido resolviendo y podemos esperar que así siga siendo a medida que van saliendo más parches. La historia es interesante y aunque mejora con respecto a su predecesor no es su punto fuerte. Diablo IV apuesta por un mundo abierto que le viene como anillo al dedo, dando más libertad al jugador, pero esto complica un poco más la narrativa.

¿Qué es lo mejor de Diablo IV?

A pesar de que la apuesta de Diablo IV por un estilo más de mundo abierto no favorece la narrativa de la historia (volviéndola algo peor de lo que podría haber sido), eso mejora la experiencia del jugador. El juego hace un gran esfuerzo en dar mucha libertad al jugador para adoptar el estilo de juego que más prefiera. Visualmente el juego es una maravilla, lo que se puede esperar de un juego de nueva generación, y la banda sonora y efectos de sonido son aún mejores. El diseño audiovisual, estilo artístico y las cinemáticas generan una puesta en escena que hacen la experiencia extremadamente inmersiva.

Todas las clases son divertidas de jugar, y el endgame, grindeo y construcción de builds están muy bien diseñados. Experimentar con los distintos objetos que se pueden obtener es uno de los puntos fuertes del juego, y aunque la inmensa cantidad de opciones puede ser algo abrumadora al principio las posibilidades son muchísimas y una vez se le pilla el truco es muy divertido ir probando. Mucha gente se quejó de que en la beta algunas dungeons tenían excesivo backtracking. Ha habido varios cambios en el diseño de las mazmorras para reducir este problema, dando lugar a menos pérdidas de tiempo.

Y evidentemente uno de sus puntos fuertes es el modo cooperativo. La posibilidad de jugar hasta 4 amigos a la vez lo hace todo mucho más divertido. No solo podéis experimentar con múltiples clases a la vez y pelear en las zonas PvP, también hay un comunidad online con la que optimizar builds y hacer eventos en el endgame. En ese sentido Diablo IV toma algo de lo experimentado con Diablo Immortal (aunque salvando las distancias).

¿Vale la pena comprar Diablo IV?

Aunque el Diablo IV es una maravilla y seguramente uno de los mejores juegos del género que podéis comprar hoy en día, su precio puede llegar a echar para atrás a la mayoría. Si os llama la atención, el juego vale la pena y ofrece una inmensa cantidad de horas que hacen que la inversión merezca la pena. Sin embargo, pagar este precio por un juego obliga a jugar muchas horas aunque no termine de gustar (a no ser que seáis millonarios). La fórmula de Diablo está renovada y refinada, dando lugar a una rejugabilidad prácticamente infinita. Aunque su historia no es su punto fuerte, hace más interesante la campaña y le da vida a su mundo.

Es sinceramente de los mejores juegos triple A que han salido este año (aunque a años luz del Zelda Tears Of The Kingdom), y una experiencia que recuerda a los mejores momentos de la saga. El apartado técnico de Diablo IV es una maravilla y su jugabilidad y loot lo convierten en una experiencia única para cada jugador. La inmensa cantidad de opciones disponibles puede ser un poco abrumadora en un principio, pero es lo que hace a este juego (y esta saga) tan fantástico. Si os habéis quedado con ganas de más, podéis encontrar reviews y artículos de los últimos juegos del mercado (y algunos más antiguos) en nuestra sección de videojuegos.

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